Se va el autocar, y ahora ya puede empezar a llorar. Le ha costado tanto no hacerlo delante del pequeño. Y es que piensa que no ha sido buena idea llevar al niño de colonias sabiendo que no va ningún amigo ,y estará sólo, Ha comprobado que todos iban en grupo, menos él. Al subir al vehículo nadie se ha sentado a su lado, pobre criatura. Y ella sabe que los críos son crueles, e irán a por su "nen” .Y al chiquillo se le veía triste, tenía los ojos llorosos, pero se ha contenido y se ha despedido dándole siete besos a su mamá , uno por cada día que no la verá...